|
Rosario tiene esa extraña mística que la antecede. No se sabe a ciencia cierta cuándo empezó a verse a esta ciudad sin padre ni cumpleaños, con ese halo bohemio que tantos dicen ver. Lo cierto es que muchos de los hijos dilectos de esta orilla del Paraná le han dado a la historia algunos párrafos memorables. Así es la bruma que, invisible, dobla en las esquinas de la ciudad y le silba al turista una nota inédita. En medio de tantas musas nace nuestro Hotel Altea. Una excelente propuesta para el turista que quiere aventurarse en la Chicago Argentina.
|
 |